Amor
José Reyes (Chileno)
Éramos dos cuerpos desnudos en un cuarto en penumbras,
cuando mis ojos se encontraron con los tuyos.
Mis manos sostenían tu espalda, mientras tus brazos cálidos
reposaban en mis hombros.
Y mi alma se reflejaba en tus ojos cristalinos como el mar de coral.
Y nadó en sus aguas llenas de misterios y aromas.
Entonces, como un mar calmo, recorrí tus costas húmedas
y suaves, jugué con estrellas y caracolas y te aprendí de
sur a norte como un marino los mares ignotos.
Y sentí la brisa de tu aliento agitar este mar calmo, y las suaves
ondas se elevaron en oleadas salinas que llenaron tus bordes de vida
y color.
En un momento infinito tu costa fue mi mar
y mi mar tu arena dorada, ni uno ni otro pero ambos fuimos.
Ya el temporal se calma, y la luz vuelve a nuestros sentidos, y mi alma
sale de tus ojos empapada de la tuya, mientras mis manos aún sostienen
tu espalda tersa, y todo a nuestro derredor se extiende el perfume de
algas marinas y amor.
El amor es al mar,
como la poesía es al aire.
El mar está en tus ojos,
y mi poesía busca tu puerto.
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